Cuando los KPIs engañan si no se valida la calidad de los datos
La confianza ciega en un dashboard ocurre cuando se toman decisiones directas de lo que aparece en pantalla sin cuestionar la calidad, consistencia o actualidad de los datos detrás. Los KPIs son útiles sólo si los datos que los alimentan son correctos; de lo contrario, se convierten en espejismos.
Tipos de errores que distorsionan KPIs
KPIs más vulnerables a datos de mala calidad
| KPI | Riesgo común | Consecuencia si no se valida |
| Ventas totales | Doble conteo, devoluciones no registradas | Se cree que se vende más de lo real |
| Margen bruto | Costos omitidos o mal clasificados | Rentabilidad inflada artificialmente |
| Nivel de inventario | Datos desactualizados | Sobre Compras o quiebres de stock |
| NPS (satisfacción cliente) | Muestras incompletas | Se cree que el cliente está más feliz de lo que está |
Caso de negocio
Una cadena minorista decidió expandir una línea de productos porque el KPI de “ventas totales” mostraba un crecimiento del 12%. Meses después descubrieron que el aumento provenía de una sola tienda con una promoción puntual, mientras que en el resto las ventas caían. La confianza ciega en el dashboard les costó millones en inventario sobrante.
Consecuencias
Soluciones recomendadas
Conclusión
Un KPI mal calculado es más peligroso que no tener ninguno. Los dashboards deben ser brújula, no espejismo. Validar la calidad de los datos asegura que los indicadores reflejen la realidad y no una ilusión. Antes de decidir, válida: porque lo que falla no es el dashboard, sino los datos detrás.





