Cómo mentir con datos

Una narrativa sesgada ocurre cuando los datos se presentan de manera que enfatizan o minimizan ciertos aspectos, guiando la interpretación hacia una conclusión específica. No necesariamente implica falsificar datos; basta con seleccionar, omitir o dar un formato visual que oriente la percepción.

En el entorno empresarial, este fenómeno puede influir en la toma de decisiones, incluso si la información es técnicamente correcta.

Por qué sucede

Las narrativas sesgadas pueden ser intencionales o accidentales y surgen por:

Ejemplos comunes

EjemploDescripciónRiesgo
Escala truncada en gráficoIniciar el eje Y en un valor alto para que las variaciones parezcan más dramáticas.Generar una percepción exagerada de cambios.
Promedio sin segmentaciónMostrar un valor promedio sin distinguir por categoría o región.Ocultar problemas o sobreestimar el rendimiento.
Periodo de referencia selectivoUsar datos solo de meses con buen desempeño.Ignorar tendencias negativas o estacionales.
Omisión de métricas complementariasMostrar sólo ventas sin incluir devoluciones.Dar una visión incompleta del desempeño real.

Impacto en la empresa

  • Toma de decisiones erróneas: las estrategias se basan en una percepción parcial.
  • Pérdida de credibilidad: cuando los stakeholders detectan manipulación, la confianza se erosiona.
  • Conflictos internos: distintas áreas interpretan los mismos datos de forma opuesta.
  • Sesgo de confirmación: refuerza creencias previas en lugar de cuestionarlas.

Cómo detectarlo

Buenas prácticas para evitar narrativas sesgadas

  • Usar reportes equilibrados que incluyan métricas positivas y negativas.
  • Mantener consistencia en escalas y periodos de comparación.
  • Presentar datos con contexto (comparaciones históricas, benchmarks, promedios del sector).
  • Incluir aclaraciones cuando se omiten datos por razones justificadas.
  • Fomentar el análisis cruzado entre áreas para validar interpretaciones.

Ejemplo práctico

Un equipo de análisis presenta un gráfico donde las ventas crecieron un 15% en el último trimestre.

Conclusión: Ambas versiones son técnicamente correctas, pero la narrativa que generan es completamente diferente.

Conclusión

La forma en que presentamos los datos es tan importante como los datos mismos. Un dashboard o reporte puede ser preciso y, aun así, transmitir una historia parcial o engañosa. Evitar narrativas sesgadas requiere una combinación de ética, transparencia y pensamiento crítico.
En un mundo donde las decisiones se mueven a la velocidad de los datos, el verdadero valor está en contar la historia completa, no solo la que conviene.

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